Las cerdas llegan a nuestras instalaciones con un peso aproximado de 20 kg. A partir de ese momento, seguimos un protocolo de recría basado en:
-Alimentación equilibrada y controlada
-Seguimiento veterinario continuo
-Control de crecimiento y desarrollo
-Condiciones óptimas de bienestar animal
Una vez alcanzan la edad y condiciones adecuadas, son trasladadas a otras granjas donde comenzarán su fase reproductiva.